Había una vez una joven más bella del mundo que vivía con una madrastra y dos hermanastras malvadas y feas. La bella siempre tenía que trabajar en la casa de su madrastra y sus vestidas siempre eran manchadas de ceniza y ella se llamaba Cenicienta. Entonces un día, el Rey del país anunció que él daré una fiesta para los personas que eran casaderas. El rey invitó todas de las casaderas en el reino y muchas aceptaron. Pero la madrastra malvada no dejó Cenicienta a ir a la fiesta y en vez de salir, Cenicienta quedará en casa a limpiar el suelo y hacer la cena.
Cuando la fiesta empezó, Cenicienta quedó en la casa limpiando. Mientras Cenicienta era llorando, su Hada Madrina apareció de repente. La Hada Madrina dejó Cenicienta a ir a la fiesta, pero con una condición. Ella tenía que volver cuando es medianoche. Después la hada madrina tocó su varita mágica, Cenicienta transformó a una princesa y ella era muy bella. Cuando Cenicienta llegó al palacio, mucha gente era encantada por ella. Aun la madrastra y las hermanastras de Cenicienta eran encantadas. El Rey vi Cenicienta y él la gustaba mucho y bailó con ella por todo la noche. Pero cuando era medianoche, Cenicienta fue de repente. Pero en su prisa a volver a su casa, Cenicienta dejó su zapato.
Luego, El Rey quería a encontrar Cenicienta. El Rey y sus sirvientes buscaron por Cenicienta en todo del reino. Después mucho tiempo, nadie pudo encontrar el dueño del zapato. Finalmente, los sirvientes del Rey llegaron a la casa de Cenicienta y era claro que la dueña del zapato era Cenicienta. Entonces, Cenicienta y el Príncipe se casaron y vivían felices.
Sunday, November 9, 2008
Los Tres Cerditos
Había una vez tres cerditos que vivían en un bosque. Un lobo siempre perseguía los tres cerditos y él quiso a comerlos. Un día, se decidieron a separar y cada cerdito hizo una casa diferente. El menor cerdito hizo su casa con pajas porque él era perezoso y él sólo quiso jugar. El secundo cerdito hizo su casa con madera, aunque más prudente que su hermano menor, él todavía sólo quiso jugar como su hermano menor. El hermano mayor hizo su casa con ladrillos porque él sabía qué el lobo pude a su casa sí la casa no era fuerte. Mientras el hermano mayor era trabajando con su casa, él vio sus hermanos jugando y les dijo que si sus casas no era segura el lobo pudo comerlos. Los dos otros cerditos no cuidan, y pensaban nada pasaría.
Mientras el cerdito menor era un su casa, el lobo vino a la puerta y dijo, “Ábreme, Ábreme, tengo hambre” y el cerdito lo negó. Entonces, el lobo le dijo “Yo soplaré y soplaré y su casa yo destruiré”. El lobo sopló y la casa de paja derrumbó y el cerdito corrió a la casa de su hermano mayor. El lobo vino a la casa de madera y les dijo a los dos cerditos, “Ábreme, Ábreme, tengo hambre” y los cerditos lo negaron. Entonces el lobo les dijo a los cerditos “Yo soplaré y soplaré y su casa yo destruiré”. Después el lobo sopló, el lobo destruyó la casa y los dos cerditos corrieron por sus vidas a la casa del cerdito mayor.
Después los dos cerditos entraron la casa, el hermano mayor les dijo a sus hermanos “¡no preocupan!, mí casa es muy fuerte y el lobo nunca podrá destruir esta casa”. Cuando el lobo vino a la casa y dijo sus palabras famosas y sopló, nada pasó. El lobo sopló y sopló, pero la casa quedó. Cuando el lobo fracasó, él trató entrar la chimenea porque las ventanas y puertas eran cerradas. Aunque el lobo era listo, el cerdito mayor era más listo que él. El cerdito puso una olla con agua encima de un fuego. El lobo cayó en la olla y se quemó.
Mientras el cerdito menor era un su casa, el lobo vino a la puerta y dijo, “Ábreme, Ábreme, tengo hambre” y el cerdito lo negó. Entonces, el lobo le dijo “Yo soplaré y soplaré y su casa yo destruiré”. El lobo sopló y la casa de paja derrumbó y el cerdito corrió a la casa de su hermano mayor. El lobo vino a la casa de madera y les dijo a los dos cerditos, “Ábreme, Ábreme, tengo hambre” y los cerditos lo negaron. Entonces el lobo les dijo a los cerditos “Yo soplaré y soplaré y su casa yo destruiré”. Después el lobo sopló, el lobo destruyó la casa y los dos cerditos corrieron por sus vidas a la casa del cerdito mayor.
Después los dos cerditos entraron la casa, el hermano mayor les dijo a sus hermanos “¡no preocupan!, mí casa es muy fuerte y el lobo nunca podrá destruir esta casa”. Cuando el lobo vino a la casa y dijo sus palabras famosas y sopló, nada pasó. El lobo sopló y sopló, pero la casa quedó. Cuando el lobo fracasó, él trató entrar la chimenea porque las ventanas y puertas eran cerradas. Aunque el lobo era listo, el cerdito mayor era más listo que él. El cerdito puso una olla con agua encima de un fuego. El lobo cayó en la olla y se quemó.
Thursday, November 6, 2008
Cómo El Coquí Obtuvó su Voz.
Hola, si ustedes no saben que el coquí es, el coquí es una ranita que es un símbolo que es muy preciosa a los puertorriqueños en todo el mundo. Desde el época de los Tainos y precolombino, hubo muchas historias sobre el coquí y porque los llaman su grito famoso “Coquí”.
Una versión de esta historia es así: Había una vez una cotorra que era la Reina de Los Animales en una isla. La Reina Iguaca vi que todos de los animales en su reino eran muy perezosos. Los toros, pájaros, iguanas, y las ranitas de los árboles eran muy gordos. Nadie tenía energía a jugar, cantar, o trabajar. Reina Iguaca se sentía muy triste sobre los animales gordos y perezosos, especialmente sobre las ranitas de los árboles. La Reina buscaba a muchas lugares e islas y preguntó el sol, la luna, el mar, y la tierra, y las estrellas qué debería a hacer. Cuando ella voló a otras islas, ella vi que los zorros y conejos en las otras islas fueron cantando, jugando, y trabajando. Finalmente, cuando hacía sol, el viento a la Reina.
El Viento dijo que La Reina debe tener una carrera y ella era sorprendida. Ella pensó que nada puede convencer los animales a preparar por, ejercitar, y entrar una carrera. Entonces, El Viento dijo que La Reina debe a dar un premio al ganador de la carrera. Cuando La Reina preguntó qué premio debe a dar el viento desapareció de repente y cuchicheó a la Reina su repuesta. Iguaca era emocionada y ella anunció que habrá una carrera en un mes y ella dará un premio secreto al ganador de la carrera. Los animales era emociona después del anuncio y comenzaron a ejercitar y practicar por la carrera. La vida regresó a normal en la isla, los animales fueron trabajando y haciendo sus cosas normales. Mientras unas de las animales fueron pensando qué el premio seria, las ranitas de los árboles se reunieron en un bosque. Las ranitas de los árboles eran mudas y pensaron que el premio secreto es tener una voz. Aunque las ramitas son pequeñas, se decidieron a trabajar muy duro y tratar su mejor en la carrera.
A despecho de todo de la trabaja que las ranitas han hecho, los pensaron que los otros animales eran más rápidas de las ranitas. Pero Duende, el pequeñísimo de las ranitas, pensó de una manera a ganar la carrera. Duende dijo a dejar la ranita grandísima debe a comenzar la carrera y si él corra despacio, otra ranita vendrá afuera de ocultar a correr el resto de la carrera. Y cuando la carrera empezó, la iguana y la ranita grañidísima eran delante de las otras animales pero el boa golpeó la ranita al lado del camino. Luego, una otra ramita reemplazó su lugar y siguió la carrera hasta el boa golpeó la otra ramita. Este siguió hasta Duende era la única ranita quedado.
Al fin, Duende ganó la carrera por las ramitas. Cuando las animales acercaron a La Reina, quejaron que las ranitas hicieron trampas y se acusaron de engañar. Mientras La Reina Iguaca escuchaba a las animales, El Viento vino y cuchicheó algo a ella. La Reina dijo que el espirito de equipo y el deseo a ganar que las ranitas tenían era muy bien. La Reina les dio voces a las ranitas, pero La Reina castigó las ranitas dejándolos a cantar solamente en la noche y las ranitas no pudieron nunca jamás dejar la isla, o les morirían porque de su decepción. Desde aquel día, Las ranitas han cantado “Coquí” y por eso se llamaban Coquí.
Una versión de esta historia es así: Había una vez una cotorra que era la Reina de Los Animales en una isla. La Reina Iguaca vi que todos de los animales en su reino eran muy perezosos. Los toros, pájaros, iguanas, y las ranitas de los árboles eran muy gordos. Nadie tenía energía a jugar, cantar, o trabajar. Reina Iguaca se sentía muy triste sobre los animales gordos y perezosos, especialmente sobre las ranitas de los árboles. La Reina buscaba a muchas lugares e islas y preguntó el sol, la luna, el mar, y la tierra, y las estrellas qué debería a hacer. Cuando ella voló a otras islas, ella vi que los zorros y conejos en las otras islas fueron cantando, jugando, y trabajando. Finalmente, cuando hacía sol, el viento a la Reina.
El Viento dijo que La Reina debe tener una carrera y ella era sorprendida. Ella pensó que nada puede convencer los animales a preparar por, ejercitar, y entrar una carrera. Entonces, El Viento dijo que La Reina debe a dar un premio al ganador de la carrera. Cuando La Reina preguntó qué premio debe a dar el viento desapareció de repente y cuchicheó a la Reina su repuesta. Iguaca era emocionada y ella anunció que habrá una carrera en un mes y ella dará un premio secreto al ganador de la carrera. Los animales era emociona después del anuncio y comenzaron a ejercitar y practicar por la carrera. La vida regresó a normal en la isla, los animales fueron trabajando y haciendo sus cosas normales. Mientras unas de las animales fueron pensando qué el premio seria, las ranitas de los árboles se reunieron en un bosque. Las ranitas de los árboles eran mudas y pensaron que el premio secreto es tener una voz. Aunque las ramitas son pequeñas, se decidieron a trabajar muy duro y tratar su mejor en la carrera.
A despecho de todo de la trabaja que las ranitas han hecho, los pensaron que los otros animales eran más rápidas de las ranitas. Pero Duende, el pequeñísimo de las ranitas, pensó de una manera a ganar la carrera. Duende dijo a dejar la ranita grandísima debe a comenzar la carrera y si él corra despacio, otra ranita vendrá afuera de ocultar a correr el resto de la carrera. Y cuando la carrera empezó, la iguana y la ranita grañidísima eran delante de las otras animales pero el boa golpeó la ranita al lado del camino. Luego, una otra ramita reemplazó su lugar y siguió la carrera hasta el boa golpeó la otra ramita. Este siguió hasta Duende era la única ranita quedado.
Al fin, Duende ganó la carrera por las ramitas. Cuando las animales acercaron a La Reina, quejaron que las ranitas hicieron trampas y se acusaron de engañar. Mientras La Reina Iguaca escuchaba a las animales, El Viento vino y cuchicheó algo a ella. La Reina dijo que el espirito de equipo y el deseo a ganar que las ranitas tenían era muy bien. La Reina les dio voces a las ranitas, pero La Reina castigó las ranitas dejándolos a cantar solamente en la noche y las ranitas no pudieron nunca jamás dejar la isla, o les morirían porque de su decepción. Desde aquel día, Las ranitas han cantado “Coquí” y por eso se llamaban Coquí.
Wednesday, November 5, 2008
Quien Soy Yo.
Hola, Me Llamo Jevon Fragoso. Tengo 16 años y yo vivo en Queens, Nueva York. Yo soy un estudiante que va al Bronx High School of Science. Tengo una familia pequeña, sólamente mis padres, yo, y mí perro Luke. Me gusta a jugar fútbol americano, jugar video juegos, salir con mis amigos, y a veces cocinar. Yo soy un mitad puertorriqueño y filipino y tengo más familia en el Bronx y Las Filipinas.
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